FIV incluyendo ICSI y AH

Fertilización in vitro e incubación asistida en Tucson

En términos sencillos, la fertilización in vitro, incluyendo la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) y la incubación asistida (AH), es el proceso de fertilizar un óvulo de mujer fuera de su cuerpo, en un laboratorio. Una vez ocurre la fertilización, el embrión recién formado se coloca dentro del útero de la madre donde se permite que siga su curso de vida natural.

Candidatos para FIV en Tucson

Los estudios han mostrado que los candidatos ideales para fertilización in vitro incluyen parejas menores de 35 años de edad que han tratado de concebir durante más de un año, pero no lo han conseguido. Las parejas mayores de 35 años que han tratado de concebir, sin éxito, durante más de seis meses también podrían ser candidatos ideales. Las siguientes causas de infertilidad podrían ser tratadas con fertilización in vitro:

  • Trastornos de ovulación
  • Trompas de Falopio dañadas u obstruidas
  • Endometriosis (salida de la pared uterina hacia el área abdominal durante la menstruación)
  • Bajo conteo de espermatozoides
  • Inmovilidad de espermatozoides u otros problemas del esperma

Pasos básicos de fertilización in vitro en Tucson

La fertilización in vitro comienza con la inducción de ovulación. Se recetan fármacos de fertilidad para la mujer (típicamente hormonas) que estimulan la producción de óvulos múltiples. Se usa ultrasonido para observar los óvulos conforme se desarrollan, a la vez que se verifican los niveles de hormonas mediante muestras de sangre. Después de 10 a 12 días, lo óvulos están listos para removerse. Los óvulos inmaduros se desarrollan dentro de sacos llenos de fluido llamados folículos ováricos, que están presentes en los ovarios de la mujer. Las hormonas influyen en el desarrollo de los folículos, y los fármacos de fertilidad tomados para fertilización in vitro son las mismas hormonas que su cuerpo produce de forma natural.

Cosecha de óvulos

Un procedimiento exitoso de fertilización in vitro depende de la remoción de más de un óvulo maduro. Utilizando un método conocido como aspiración folicular, el médico dirige una aguja delgada a través de la vagina de la mujer, hacia el interior del ovario. Durante la fertilización in vitro, se utiliza succión para remover folículos viables de manera que puedan fertilizarse óvulos múltiples. El proceso no es invasivo y se lleva a cabo con atención de anestesia monitoreada, directamente en nuestras oficinas. Las pacientes están alertas y cómodas después del procedimiento y típicamente se recuperan unos 20 minutos antes de volver a casa. Las molestias frecuentemente se comparan con los calambres menstruales o el dolor abdominal con palpación, y se pueden tratar con Tylenol.

Fertilización

Después de la remoción, los óvulos viables se llevan al laboratorio, en donde serán inyectados con espermatozoides individuales del esposo o compañero de la paciente, o del donante de esperma, en un proceso conocido como inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). La fertilización es observada al día siguiente por la identificación de dos pronúcleos (estructuras que se parecen a los cráteres en la luna). Se permitirá que los embriones creados continúen creciendo durante 5 días en el laboratorio, o hasta la etapa de blastocisto.

Transferencia de embriones

Durante la fertilización in vitro, uno o dos embriones se colocan en el útero de la mujer durante la transferencia. La cantidad efectiva de embriones transferidos al útero de la mujer dependerá de la salud general de los embriones, la edad de la mujer y el nivel general de riesgo de embarazos múltiples para la mujer.

Inmediatamente antes de la transferencia de embriones, se hará una pequeña apertura en la membrana del óvulo con un láser. Este proceso – conocido como incubación asistida (AH) – ayuda al blastocisto o blastocistos a implantarse en la pared uterina y ayuda a asegurar una fertilización in vitro exitosa.

El procedimiento de transferencia de embriones es indoloro y no requiere anestesia. Los embriones seleccionados se pondrán en una pequeña cantidad de medio nutritivo y serán transferidos con dirección de ultrasonido por el cuello uterino y hacia la pared uterina, usando un catéter especial. Después de la transferencia, las pacientes se relajan durante unos 15 minutos antes de levantarse y volver a sus actividades normales, con restricciones limitadas de ejercicios pesados y abstinencia de relaciones sexuales durante tres días.