Inducción de ovulación (OI)

Inducción de ovulación en Tucson

La inducción de ovulación (OI) se utiliza para tratar una variedad de trastornos de la ovulación, los cuales causan aproximadamente un tercio de los problemas de infertilidad encontrados por parejas en Tucson. Hay numerosas causas para la anovulación (falta de ovulación) y la oligo-ovulación (ovulación irregular).

Por qué ocurren los problemas de ovulación

Los problemas de ovulación pueden venir de problemas con la glándula pituitaria, problemas con los folículos en desarrollo/ovarios, o ambos. Pero a veces el problema exacto es desconocido. La edad puede ocasionar oligo-ovulación cuando una mujer está en la perimenopausia y sus ovarios no producen tantos óvulos como en años anteriores. Durante este período, la ovulación puede ser esporádica u ocurrir en momentos inapropiados, cuando el útero no está listo para recibir un óvulo fertilizado o embrión. Es estos casos, la inducción de ovulación puede ayudar a aumentar la cantidad de óvulos disponibles para ovulación y ayudar a corregir los problemas de coordinación con el ciclo.

¿Cómo funciona la inducción de ovulación en Tucson?

La inducción de ovulación controla el momento en que el cuerpo femenino libera óvulos. El proceso permite que las relaciones sexuales, inseminación intrauterina o fertilización in vitro se planifiquen de conformidad, lo cual maximiza las probabilidades de éxito.

Durante la inducción de ovulación, los médicos observan a las pacientes utilizando tecnología de ultrasonido para poder dar seguimiento al desarrollo de los folículos en los ovarios. Cuando los folículos alcanzan el tamaño de ovulación, y la pared uterina tiene por lo menos 6 a 8 milímetros de espesor, se administra una “inyección para desencadenar” (hCG 10,000 IU). Treinta y seis horas después de esta inyección, las pacientes típicamente tienen ovulación y pueden programar actividad sexual o inseminación intrauterina.